Una bolsa de aire me salvo la vida
KM0
Mire el auto desde la ventana del vestíbulo, afuera llovía y lo único que yo quería era largarme de esa maldita ciudad.
KM12
Sentía que el cuello se me había roto en mil pedazos. Perdí el punto de referencia en cuanto a tiempo y espacio. Incontables fragmentos de vidrio me atacaron como pequeñas culebras, provocando que mi piel se impregnara de sangre. Mi cabeza giraba en un espiral de nauseas, pánico y dolor. Cuando al fin todo se calmo, sobrevino aquel aroma misterioso, aquella fragancia que jamas había percibido antes...Seria la muerte?
KM11
Sudor. No podía hacer otra cosa mas que acelerar, casi que mi cuerpo lo pedía. Las marquesinas del camino se me venían encima. La lluvia convertía el asfalto en un rió gris, logrando un paisaje inhóspito en el medio de una madrugada fría. Que eran esas voces? Ese coro que retumbaba en mi cabeza...El agua nublaba la visión de mi parabrisas y ya no distinguía el camino del cielo plomizo.
KM10
El destello creo un fulgor en el medio de la noche. Detuve la marcha y me baje del auto. No sabia lo que hacia, pero a la vez, tenia la certeza de querer internarme entre aquellos arbustos. La luz me cegó y todo fundió a blanco. Una mano áspera, una puntada en la cabeza. Levite. Levite hasta alturas insospechadas, hasta despertarme en mi asiento. Un grillo interrumpió la noche.
KM9
Atravesamos el campo, la ruta estaba limpia. Tu sonrisa me invadía los cuatro puntos cardinales. El viento modelaba tu pelo de una manera que los ángeles no habrían visto jamas. Todo era tan perfecto y ese era el momento en el que siempre me inundaba el miedo a perderlo todo.
KM8
Nunca te gusto como manejaba. Te daba miedo mi apego a la velocidad, al vértigo, a esa sensación de vulnerabilidad que me acercaba a perder el control. Eras la calma que mis tormentas necesitaban, esa brisa que me alejaba de mis miserias y evitaba que me hunda en lo profundo de una botella de whisky. Cuando me alejaba no era yo, era un alma perdida en la ausencia, era un chico extraviado en una playa desierta.
KM7
Por un minuto me perdí, me aleje de todo. Solo atine a escuchar en medio de la oscuridad cuando el grito: "Esto es lo que pasa cuando te metes con nosotros".
KM6
Revise la lista una y otra vez. No quise olvidarme de nada, no quería fallarte de nuevo. *No beber demasiado *Hacer ejercicio *Dormir bien *Cariñoso, pero no enamorado. Mi mente se volvía tan endeble que necesitaba apuntarme esas cosas para no ser el mismo de siempre o tal vez para integrarme a la manada.
KM5
Encendí la radio. Las guitarras de siempre le ponían épica a la manifestación en el centro. Los gases, los palos, las sirenas, los ojos mojados de un trabajador sin rostro multiplicado en miles. Mire por el espejo y doble calle abajo.
KM4
La habitación era blanca e impoluta. No entendía como habíamos llegado allí. La luz tenue. Sentí frió, mucho frio. Unos dedos helados rodeando mi cuello. Me besaste como nunca, con labios azules y perfectos.
KM3
Cualquiera diría que era una vida perfecta. Una casa, dos perros, un auto. Un patio con parrilla y una silla para reclinarse los domingos por la tarde. Nada de que preocuparse, todo bajo control. Todo alejándose a la vera del camino.
KM2
Intente abrir la puerta del auto, pero el agua me lo impedía. Ella rodeaba todo. Azul profundo. No tenia escapatoria. Quería entregarme aunque tenia miedo. Quise arrepentirme y ya era tarde.
KM1
Si hubiera seguido tu consejo, no habría llegado tan lejos. Por que tan rápido? A donde queres escaparte, loco? Por mas que atravieses la jungla de cemento, esa desazón te seguirá hasta el fin del mundo. Hasta el fin de los tiempos.
KM0
Vi el auto alejarse y junto a el, todas mis dudas se convirtieron en certezas.
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